5 Alertas de que tus riñones están pidiendo ayuda (Y no son las que tú crees)
Por Dr. Cristhian Muñoz
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Como médico nefrólogo, he aprendido que el cuerpo humano es sumamente inteligente. Antes de fallar, siempre envía señales. El problema es que vivimos en un mundo tan acelerado que solemos atribuir estas señales al estrés, a la edad o simplemente al cansancio del trabajo.
Hoy quiero compartir con usted cinco señales que, en mi experiencia clínica, son los "mensajeros" más comunes de una enfermedad renal silenciosa:
Hinchazón de pies y tobillos (Edema): Si al final del día nota que sus zapatos le aprietan o que, al presionar su tobillo, queda una marca hundida que tarda en desaparecer, sus riñones podrían estar teniendo problemas para eliminar el exceso de sodio y agua.
Cambios en la "espuma" de la orina: No es normal que la orina parezca que tiene detergente. Una orina muy espumosa suele ser señal de pérdida de proteínas, lo que indica que el filtro renal está dañado.
Fatiga inexplicable y falta de aire: Cuando los riñones fallan, se acumulan toxinas en la sangre que nos hacen sentir pesados, sin energía y hasta con dificultad para respirar, pues también puede presentarse anemia.
Presión arterial difícil de controlar: Muchos no saben que el riñón es el principal regulador de la presión. Si su presión siempre fue normal y de pronto se descontrola, el problema podría no estar en el corazón, sino en los riñones.
Sabor metálico o pérdida del apetito: Los pacientes suelen decirme que la carne les "sabe a fierro" o que ya no disfrutan la comida. Esto sucede cuando la urea sube demasiado en el cuerpo.
Si usted presenta dos o más de estos síntomas, mi recomendación no es que se asuste, sino que actúe. Un perfil renal básico y una consulta con un especialista certificado pueden ser la diferencia entre un tratamiento preventivo y una situación crítica. Su salud es su mayor patrimonio; no deje para mañana el cuidado de los órganos que purifican su vida.
Hoy quiero compartir con usted cinco señales que, en mi experiencia clínica, son los "mensajeros" más comunes de una enfermedad renal silenciosa:
Hinchazón de pies y tobillos (Edema): Si al final del día nota que sus zapatos le aprietan o que, al presionar su tobillo, queda una marca hundida que tarda en desaparecer, sus riñones podrían estar teniendo problemas para eliminar el exceso de sodio y agua.
Cambios en la "espuma" de la orina: No es normal que la orina parezca que tiene detergente. Una orina muy espumosa suele ser señal de pérdida de proteínas, lo que indica que el filtro renal está dañado.
Fatiga inexplicable y falta de aire: Cuando los riñones fallan, se acumulan toxinas en la sangre que nos hacen sentir pesados, sin energía y hasta con dificultad para respirar, pues también puede presentarse anemia.
Presión arterial difícil de controlar: Muchos no saben que el riñón es el principal regulador de la presión. Si su presión siempre fue normal y de pronto se descontrola, el problema podría no estar en el corazón, sino en los riñones.
Sabor metálico o pérdida del apetito: Los pacientes suelen decirme que la carne les "sabe a fierro" o que ya no disfrutan la comida. Esto sucede cuando la urea sube demasiado en el cuerpo.
Si usted presenta dos o más de estos síntomas, mi recomendación no es que se asuste, sino que actúe. Un perfil renal básico y una consulta con un especialista certificado pueden ser la diferencia entre un tratamiento preventivo y una situación crítica. Su salud es su mayor patrimonio; no deje para mañana el cuidado de los órganos que purifican su vida.