Cálculos renales: ¿Por qué el calor de Mazatlán es el mejor amigo de las "piedras" en el riñón?
Por Dr. Cristhian Muñoz
•
El precio de vivir en el paraíso
¡Qué onda, plebes! ¿Cómo les va con el calorcito? Ya ven que aquí en nuestro Mazatlán, cuando no estamos a 35 grados con una humedad que te hace sentir que estás nadando en el aire, es porque ya viene lo más fuerte. Todos disfrutamos del sol y la playa, pero como su nefrologo, me toca advertirles que este clima es el caldo de cultivo perfecto para una de las experiencias más dolorosas que puede sufrir un ser humano: un cólico nefrítico.
Seguro conocen a alguien que ha terminado en urgencias, doblado del dolor, diciendo que prefiere mil veces que le saquen una muela sin anestesia antes que volver a sentir eso. Y no es casualidad que en Sinaloa tengamos tantos casos. Hoy vamos a platicar, de profesional a profesional, por qué nuestro clima es el "mejor amigo" de las piedras y qué podemos hacer para que tus riñones no se conviertan en una cantera.
I. La Física del Desierto: Sobresaturación Urinaria
Para entender por qué se forman las piedras, imaginen que tienen un vaso con agua y le echan una cucharada de azúcar; se disuelve fácil. Pero si le siguen echando azúcar y además dejan que el agua se evapore, llegará un punto en que el azúcar ya no se disuelve y se va al fondo en forma de cristales.
En Mazatlán, nosotros somos ese vaso de agua. Por el calor y la humedad, perdemos muchísima agua a través del sudor (perspiración insensible). Si no reponemos esa agua de manera constante y profesional, la orina se concentra. En nefrología llamamos a esto Sobresaturación. Los minerales como el calcio, el oxalato y el ácido úrico se encuentran en un espacio tan reducido que empiezan a chocar entre sí y a pegarse. Ese es el humilde comienzo de una piedra que puede arruinarte el mes.
II. El sudor y el pH: La química de la orina sinaloense
Cuando sudamos mucho, el cuerpo trata de ahorrar agua a toda costa. El riñón produce una orina muy ácida para ayudar a conservar ciertos electrolitos. El problema es que un pH urinario bajo (ácido) es el ambiente favorito del ácido úrico para cristalizar.
Además, al estar crónicamente deshidratados por el clima, los niveles de citrato en la orina bajan. El citrato es el "guardaespaldas" del riñón; es una sustancia que se pega al calcio y evita que se una al oxalato. Sin agua y sin citrato, el riñón queda desprotegido. Por eso, en el puerto vemos tantas piedras de oxalato de calcio y de ácido úrico; es una respuesta directa a nuestra termorregulación ambiental.
III. La dieta del puerto: Más leña al fuego
A nuestro clima extremo, súmenle nuestra dieta. Los sinaloenses somos de buen comer: mucha proteína animal (carne y mariscos) y mucha sal. La proteína aumenta la excreción de calcio y ácido úrico en la orina, mientras que la sal obliga al riñón a tirar calcio junto con el sodio.
Si te vas a comer unos mariscos con mucha sal y picante, y te tomas un refresco (que tiene ácido fosfórico) en lugar de agua, bajo un sol de 38 grados, básicamente le estás dando a tus riñones todos los ingredientes para construir una "roca". Como su doctor, les digo: no es solo la piedra, es el daño que esa piedra hace al raspar los túbulos y obstruir el flujo, lo que puede llevar a una infección severa (pielonefritis) o pérdida de la función renal.
IV. ¿Cómo sabemos qué tipo de "cantera" traes?
No todas las piedras son iguales, y un manejo profesional exige saber de qué están hechas. En mi consulta no solo pedimos un ultrasonido para ver si hay piedras; pedimos un estudio metabólico de orina de 24 horas.
Necesitamos medir cuánto calcio, oxalato, citrato y ácido úrico estás tirando en un día completo. Solo así podemos darte una receta de precisión. A veces el problema es que tiras mucho calcio (hipercalciuria), y otras veces es que no tiras nada de citrato. Dependiendo del resultado, el tratamiento puede ser tan sencillo como cambiar tu tipo de agua o usar medicamentos que cambien el pH de tu orina de forma milimétrica.
V. Prevención de alto nivel: El consejo del Dr. Muñoz
Plebes, no esperen a que el dolor los tire al suelo. Si viven en Mazatlán, sigan estas reglas de oro:
La prueba del color: Tu orina debe ser siempre de color "limonada pálida". Si es color "té de manzana" o muy oscura, ya vas tarde con el agua.
Agua con limón: El limón natural es rico en citratos. Unos chorritos de limón en tu agua diaria pueden ser la diferencia entre una cirugía y una vida tranquila.
Cuidado con los suplementos de Vitamina C: En exceso, la vitamina C se convierte en oxalato en tu cuerpo. No se automediquen "para las defensas" sin saber cómo están sus riñones.
Si ya has tenido piedras antes, tienes un 50% de probabilidad de formar otra en los próximos 5 años si no cambias nada. Ven a consulta, vamos a estudiar tu metabolismo y vamos a asegurarnos de que lo único que colecciones sean bonitos recuerdos del malecón, no piedras en el riñón.
¡Qué onda, plebes! ¿Cómo les va con el calorcito? Ya ven que aquí en nuestro Mazatlán, cuando no estamos a 35 grados con una humedad que te hace sentir que estás nadando en el aire, es porque ya viene lo más fuerte. Todos disfrutamos del sol y la playa, pero como su nefrologo, me toca advertirles que este clima es el caldo de cultivo perfecto para una de las experiencias más dolorosas que puede sufrir un ser humano: un cólico nefrítico.
Seguro conocen a alguien que ha terminado en urgencias, doblado del dolor, diciendo que prefiere mil veces que le saquen una muela sin anestesia antes que volver a sentir eso. Y no es casualidad que en Sinaloa tengamos tantos casos. Hoy vamos a platicar, de profesional a profesional, por qué nuestro clima es el "mejor amigo" de las piedras y qué podemos hacer para que tus riñones no se conviertan en una cantera.
I. La Física del Desierto: Sobresaturación Urinaria
Para entender por qué se forman las piedras, imaginen que tienen un vaso con agua y le echan una cucharada de azúcar; se disuelve fácil. Pero si le siguen echando azúcar y además dejan que el agua se evapore, llegará un punto en que el azúcar ya no se disuelve y se va al fondo en forma de cristales.
En Mazatlán, nosotros somos ese vaso de agua. Por el calor y la humedad, perdemos muchísima agua a través del sudor (perspiración insensible). Si no reponemos esa agua de manera constante y profesional, la orina se concentra. En nefrología llamamos a esto Sobresaturación. Los minerales como el calcio, el oxalato y el ácido úrico se encuentran en un espacio tan reducido que empiezan a chocar entre sí y a pegarse. Ese es el humilde comienzo de una piedra que puede arruinarte el mes.
II. El sudor y el pH: La química de la orina sinaloense
Cuando sudamos mucho, el cuerpo trata de ahorrar agua a toda costa. El riñón produce una orina muy ácida para ayudar a conservar ciertos electrolitos. El problema es que un pH urinario bajo (ácido) es el ambiente favorito del ácido úrico para cristalizar.
Además, al estar crónicamente deshidratados por el clima, los niveles de citrato en la orina bajan. El citrato es el "guardaespaldas" del riñón; es una sustancia que se pega al calcio y evita que se una al oxalato. Sin agua y sin citrato, el riñón queda desprotegido. Por eso, en el puerto vemos tantas piedras de oxalato de calcio y de ácido úrico; es una respuesta directa a nuestra termorregulación ambiental.
III. La dieta del puerto: Más leña al fuego
A nuestro clima extremo, súmenle nuestra dieta. Los sinaloenses somos de buen comer: mucha proteína animal (carne y mariscos) y mucha sal. La proteína aumenta la excreción de calcio y ácido úrico en la orina, mientras que la sal obliga al riñón a tirar calcio junto con el sodio.
Si te vas a comer unos mariscos con mucha sal y picante, y te tomas un refresco (que tiene ácido fosfórico) en lugar de agua, bajo un sol de 38 grados, básicamente le estás dando a tus riñones todos los ingredientes para construir una "roca". Como su doctor, les digo: no es solo la piedra, es el daño que esa piedra hace al raspar los túbulos y obstruir el flujo, lo que puede llevar a una infección severa (pielonefritis) o pérdida de la función renal.
IV. ¿Cómo sabemos qué tipo de "cantera" traes?
No todas las piedras son iguales, y un manejo profesional exige saber de qué están hechas. En mi consulta no solo pedimos un ultrasonido para ver si hay piedras; pedimos un estudio metabólico de orina de 24 horas.
Necesitamos medir cuánto calcio, oxalato, citrato y ácido úrico estás tirando en un día completo. Solo así podemos darte una receta de precisión. A veces el problema es que tiras mucho calcio (hipercalciuria), y otras veces es que no tiras nada de citrato. Dependiendo del resultado, el tratamiento puede ser tan sencillo como cambiar tu tipo de agua o usar medicamentos que cambien el pH de tu orina de forma milimétrica.
V. Prevención de alto nivel: El consejo del Dr. Muñoz
Plebes, no esperen a que el dolor los tire al suelo. Si viven en Mazatlán, sigan estas reglas de oro:
La prueba del color: Tu orina debe ser siempre de color "limonada pálida". Si es color "té de manzana" o muy oscura, ya vas tarde con el agua.
Agua con limón: El limón natural es rico en citratos. Unos chorritos de limón en tu agua diaria pueden ser la diferencia entre una cirugía y una vida tranquila.
Cuidado con los suplementos de Vitamina C: En exceso, la vitamina C se convierte en oxalato en tu cuerpo. No se automediquen "para las defensas" sin saber cómo están sus riñones.
Si ya has tenido piedras antes, tienes un 50% de probabilidad de formar otra en los próximos 5 años si no cambias nada. Ven a consulta, vamos a estudiar tu metabolismo y vamos a asegurarnos de que lo único que colecciones sean bonitos recuerdos del malecón, no piedras en el riñón.