Diabetes y Riñones: Lo que nadie te dice sobre el daño que no puedes sentir
Por Dr. Cristhian Muñoz
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A lo largo de mi carrera, he visto una tragedia que se repite: pacientes que llegan a nefrología con una función renal del 15% y me dicen: "Pero Doctor, si yo me siento bien, no me duele nada". Es aquí donde radica el mayor peligro de la diabetes. Es un enemigo que no grita, sino que susurra mientras va dañando, uno a uno, los diminutos vasos sanguíneos que forman los filtros de tus riñones.
Imagine que sus riñones son una red de pesca muy fina. El azúcar alta en la sangre actúa como si estuviéramos pasando arena gruesa y piedras por esa red constantemente. Con el tiempo, la red se rompe y deja pasar lo que debería quedarse (proteínas) y retiene lo que debería salir (toxinas).
En México, y específicamente en nuestro estado, la incidencia de diabetes es alta. Por ello, el chequeo nefrológico no debe ser el último recurso, sino una parte fundamental del control anual. Existen dos estudios clave que usted debe conocer: la Creatinina en sangre y la Microalbuminuria en orina. El primero nos dice qué tan rápido filtran sus riñones; el segundo nos avisa, como una alarma temprana, si el azúcar ya empezó a romper la "red".
Si usted es diabético, su mejor defensa no es el miedo, es el conocimiento. Un riñón detectado a tiempo en las etapas iniciales de la enfermedad puede mantenerse funcional por el resto de su vida con el tratamiento adecuado. No espere a sentir dolor, porque para cuando el riñón duele o se inflama por diabetes, el camino recorrido suele ser ya muy largo.
Imagine que sus riñones son una red de pesca muy fina. El azúcar alta en la sangre actúa como si estuviéramos pasando arena gruesa y piedras por esa red constantemente. Con el tiempo, la red se rompe y deja pasar lo que debería quedarse (proteínas) y retiene lo que debería salir (toxinas).
En México, y específicamente en nuestro estado, la incidencia de diabetes es alta. Por ello, el chequeo nefrológico no debe ser el último recurso, sino una parte fundamental del control anual. Existen dos estudios clave que usted debe conocer: la Creatinina en sangre y la Microalbuminuria en orina. El primero nos dice qué tan rápido filtran sus riñones; el segundo nos avisa, como una alarma temprana, si el azúcar ya empezó a romper la "red".
Si usted es diabético, su mejor defensa no es el miedo, es el conocimiento. Un riñón detectado a tiempo en las etapas iniciales de la enfermedad puede mantenerse funcional por el resto de su vida con el tratamiento adecuado. No espere a sentir dolor, porque para cuando el riñón duele o se inflama por diabetes, el camino recorrido suele ser ya muy largo.