Logo Nefrólogo Mazatlán Dr. Cristhian Muñoz
Dr. Cristhian Muñoz Menjivar

Nefrólogo Certificado

Blog de Salud Renal

El "Choncho" y la Sal: Por qué el exceso de sodio nos está apagando los filtros

Por Dr. Cristhian Muñoz
El
¡Qué onda, plebes! ¿Cómo va todo? Hoy vamos a hablar de un tema que nos pega donde más nos duele: en la mesa. Ustedes saben que aquí en Sinaloa, y especialmente en nuestro bello Mazatlán, tenemos la mejor gastronomía del mundo. Que si el aguachile, que si la machaca, que si los cortes de carne... ¡Uff! El problema no es la comida, sino el exceso de dos "invitados" que siempre están presentes: la grasa y la sal.

En la consulta, muchos llegan diciéndome: "Doctor, es que estoy un poquito pasadito de kilos, estoy choncho, pero me siento bien". Y ahí es donde entra mi labor como nefrologo con trayectoria. El sobrepeso y la sal no solo afectan el pantalón o la apariencia; son los enemigos número uno de la microcirculación renal. Hoy vamos a desmenuzar por qué estar "choncho" y abusar del salero es la receta perfecta para que tus riñones se "jubilen" antes de tiempo.

I. La Obesidad: No es grasa, es presión sobre el riñón
Cuando una persona tiene obesidad, sus órganos tienen que trabajar más para mantener ese cuerpo funcionando. Pero en el riñón, esto sucede de una manera muy agresiva llamada Glomerulopatía relacionada con la obesidad.

Al haber más masa corporal, el riñón tiene que filtrar más sangre (hiperfiltración). Para lograrlo, los glomérulos —esos pequeños filtros de los que siempre les hablo— se estiran y crecen (glomerulomegalia). Al principio, parece que el riñón es un "súper riñón" porque filtra mucho, pero ese estiramiento mecánico daña las células llamadas podocitos. Una vez que los podocitos se desprenden, el filtro queda desprotegido y empieza a cicatrizar. Es como si quisiéramos pasar el doble de agua por una tubería vieja; tarde o temprano, la presión la va a reventar.

II. El Sodio: El imán que rompe el equilibrio
Hablemos de la sal. El sodio es vital para la vida, pero en Sinaloa consumimos hasta tres o cuatro veces más de lo que el riñón puede manejar de forma saludable. El riñón es el encargado de decidir cuánto sodio se queda y cuánto se va.

Cuando hay un exceso de sodio, el riñón retiene agua para diluirlo, lo que aumenta el volumen de sangre circulante (volemia). Esto sube la presión arterial. Pero hay algo más técnico: el sodio altera la Retroalimentación Túbulo-Glomerular. Al llegar mucho sodio a una parte del riñón llamada mácula densa, se envían señales químicas que dilatan la arteria que entra al riñón, aumentando aún más la presión interna del filtro. Es una presión "desde adentro" que va matando a las nefronas en silencio.

III. El "Choncho" metabólico: Inflamación y Leptina
Estar pasado de peso no es solo acumular energía; la grasa (tejido adiposo) es un órgano endocrino que libera sustancias llamadas adipocinas, como la leptina y el TNF-alfa. Estas sustancias causan una inflamación crónica en todo el cuerpo.

En el riñón, esta inflamación activa el sistema nervioso simpático, lo que mantiene al cuerpo en un estado de "alerta" constante, cerrando las arterias y dificultando el flujo sanguíneo renal. Además, la obesidad suele ir de la mano con la resistencia a la insulina, la cual le dice al riñón: "No tires sodio, guárdalo". Es un círculo vicioso: la grasa te hace retener sal, y la sal te sube la presión y daña el filtro.

IV. La Gastronomía de Mazatlán con Inteligencia
¿Significa esto que ya no vamos a comer rico? ¡Para nada! Pero como su médico, mi deber es enseñarles el "cómo". No es lo mismo un aguachile con sal de grano medida, que un producto procesado lleno de conservadores y sodio oculto.

El manejo profesional de un paciente "choncho" con riesgo renal no es solo ponerlo a dieta de lechuga. Es usar medicamentos que protejan el riñón, como los nuevos inhibidores de SGLT2, que ayudan a tirar el exceso de azúcar y sodio, y llevar un control estricto de la microalbuminuria. Si detectamos que estás tirando proteína, aunque sea poquita, estamos a tiempo de frenar el daño antes de que llegues a una etapa de falla renal irreversible.

V. Conclusión: Tu salud vale más que un antojo
Plebes, cuidarse no es dejar de vivir, es asegurar que podamos disfrutar de muchos más años en este bello puerto. Si saben que traen unos kilitos de más y que les gusta "entrarle duro" a la sal, vengan a un chequeo. Una simple química sanguínea y un examen de orina nos dirán la verdad sobre qué tan estresados están sus filtros. No esperen a que el cuerpo "les cobre la factura" con una hipertensión difícil de controlar o con hinchazón de pies.

¿Te pareció útil? Compártelo:

¿Tienes dudas sobre tu salud renal?

No dejes pasar el tiempo. Una valoración oportuna puede hacer la diferencia.

Agendar Cita
Llamar Mandar WhatsApp
Agendar Cita

Dr. Cristhian Muñoz