El impacto real de la diabetes en el riñón: Lo que tu médico no te dijo sobre la prevención
Por Dr. Cristhian Muñoz
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En mi experiencia, la diabetes mellitus es el desafío más grande de salud pública que enfrentamos en México, y Sinaloa no es la excepción. A menudo les explico a mis pacientes que el exceso de azúcar en la sangre actúa como una "lija" microscópica. Imagine que sus riñones son una red de vasos sanguíneos tan finos como cabellos. Cuando la glucosa se mantiene alta de forma persistente, esta "lija" va raspando las paredes de esos vasos, causando un proceso de endurecimiento y destrucción llamado Nefropatía Diabética.
El engaño de la etapa inicial Lo más peligroso de la diabetes es que el riñón no duele mientras se destruye. De hecho, existe una fase inicial llamada "hiperfiltración" donde los riñones, al sentirse dañados, empiezan a trabajar al 120%. En esta etapa, los análisis de creatinina en sangre salen perfectos, e incluso "mejor que lo normal". El paciente se confía, pero la realidad es que el órgano se está agotando.
Con el paso del tiempo, la estructura del filtro se rompe tanto que las proteínas de la sangre (que son grandes y no deberían pasar) empiezan a "fugarse" hacia la orina. Esto es lo que conocemos como microalbuminuria. En mi experiencia, detectar esta fuga de proteína es el momento más crítico: es la última llamada antes de que el daño sea irreversible. Si logramos intervenir en este punto con medicamentos modernos que hoy llamamos "nefroprotectores", podemos evitar que el paciente llegue a necesitar diálisis.
Un enfoque integral en Mazatlán Vivir con diabetes en una ciudad con tantas tentaciones gastronómicas como Mazatlán requiere disciplina, pero no es imposible. El control de la diabetes no es solo "tomar la metformina"; es vigilar la presión arterial (que suele subir cuando el riñón sufre), cuidar el peso y, sobre todo, realizarse estudios especializados de orina al menos una vez al año.
Muchos pacientes llegan a mi consultorio cuando ya tienen los pies hinchados o náuseas, síntomas de que el riñón ya solo funciona al 15% o menos. Mi misión es encontrarte mucho antes de eso. La diabetes puede convivir contigo por décadas sin quitarte la salud renal, siempre y cuando entiendas que el azúcar bajo control es la única forma de mantener tus filtros funcionando. No esperes a que tus laboratorios salgan "en rojo" en el sistema; la prevención nefrológica es una carrera contra el tiempo que podemos ganar juntos.
El engaño de la etapa inicial Lo más peligroso de la diabetes es que el riñón no duele mientras se destruye. De hecho, existe una fase inicial llamada "hiperfiltración" donde los riñones, al sentirse dañados, empiezan a trabajar al 120%. En esta etapa, los análisis de creatinina en sangre salen perfectos, e incluso "mejor que lo normal". El paciente se confía, pero la realidad es que el órgano se está agotando.
Con el paso del tiempo, la estructura del filtro se rompe tanto que las proteínas de la sangre (que son grandes y no deberían pasar) empiezan a "fugarse" hacia la orina. Esto es lo que conocemos como microalbuminuria. En mi experiencia, detectar esta fuga de proteína es el momento más crítico: es la última llamada antes de que el daño sea irreversible. Si logramos intervenir en este punto con medicamentos modernos que hoy llamamos "nefroprotectores", podemos evitar que el paciente llegue a necesitar diálisis.
Un enfoque integral en Mazatlán Vivir con diabetes en una ciudad con tantas tentaciones gastronómicas como Mazatlán requiere disciplina, pero no es imposible. El control de la diabetes no es solo "tomar la metformina"; es vigilar la presión arterial (que suele subir cuando el riñón sufre), cuidar el peso y, sobre todo, realizarse estudios especializados de orina al menos una vez al año.
Muchos pacientes llegan a mi consultorio cuando ya tienen los pies hinchados o náuseas, síntomas de que el riñón ya solo funciona al 15% o menos. Mi misión es encontrarte mucho antes de eso. La diabetes puede convivir contigo por décadas sin quitarte la salud renal, siempre y cuando entiendas que el azúcar bajo control es la única forma de mantener tus filtros funcionando. No esperes a que tus laboratorios salgan "en rojo" en el sistema; la prevención nefrológica es una carrera contra el tiempo que podemos ganar juntos.