Quistes en los riñones: ¿Es cáncer o algo de qué preocuparse?
Por Dr. Cristhian Muñoz
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Recibir un reporte de ultrasonido que menciona "presencia de quistes en el riñón" suele generar un miedo inmediato al cáncer. Sin embargo, en mi experiencia, la gran mayoría de los quistes renales son hallazgos incidentales que no representan un peligro para la vida. Pero —y este es un "pero" muy importante— el nefrólogo es el único capacitado para decirte con seguridad si ese quiste se puede ignorar o si requiere una intervención inmediata.
Quistes Simples vs. Quistes Complejos Con el paso de los años, es natural que aparezcan pequeñas bolsas de agua en los riñones, muy parecidas a las canas en el cabello. A estos los llamamos quistes simples. Son redondos, lisos y llenos de líquido claro. En mi experiencia, estos no causan dolor ni afectan la función renal y solo requieren vigilancia ocasional.
El problema surge con los quistes complejos. Estos son aquellos que presentan paredes gruesas, tabiques en su interior, depósitos de calcio o, lo más preocupante, partes sólidas que captan sangre. Para evaluar estos casos, utilizamos la escala de Bosniak mediante una tomografía o resonancia. Un quiste Bosniak I o II es benigno; un Bosniak III o IV tiene un alto riesgo de ser una forma de tumor renal que debe ser tratado, muchas veces con cirugía.
La Enfermedad Poliquística Hereditaria Existe otra condición totalmente diferente donde el riñón no tiene uno o dos quistes, sino cientos de ellos. Esta es la Poliquistosis Renal Autosómica Dominante, una enfermedad genética que suele pasar de padres a hijos. En estos casos, los quistes crecen tanto que el riñón puede llegar a medir el triple de su tamaño normal, desplazando al tejido sano y llevando a la insuficiencia renal.
En Mazatlán, he atendido a familias enteras con esta condición. Lo importante es que hoy tenemos tratamientos para frenar el crecimiento de estos quistes si se detectan a tiempo. Si en tu familia hay antecedentes de problemas renales o si te encontraron quistes en un estudio, no vivas con la duda. Un diagnóstico preciso basado en la imagen y la función renal es la mejor medicina contra la ansiedad.
Quistes Simples vs. Quistes Complejos Con el paso de los años, es natural que aparezcan pequeñas bolsas de agua en los riñones, muy parecidas a las canas en el cabello. A estos los llamamos quistes simples. Son redondos, lisos y llenos de líquido claro. En mi experiencia, estos no causan dolor ni afectan la función renal y solo requieren vigilancia ocasional.
El problema surge con los quistes complejos. Estos son aquellos que presentan paredes gruesas, tabiques en su interior, depósitos de calcio o, lo más preocupante, partes sólidas que captan sangre. Para evaluar estos casos, utilizamos la escala de Bosniak mediante una tomografía o resonancia. Un quiste Bosniak I o II es benigno; un Bosniak III o IV tiene un alto riesgo de ser una forma de tumor renal que debe ser tratado, muchas veces con cirugía.
La Enfermedad Poliquística Hereditaria Existe otra condición totalmente diferente donde el riñón no tiene uno o dos quistes, sino cientos de ellos. Esta es la Poliquistosis Renal Autosómica Dominante, una enfermedad genética que suele pasar de padres a hijos. En estos casos, los quistes crecen tanto que el riñón puede llegar a medir el triple de su tamaño normal, desplazando al tejido sano y llevando a la insuficiencia renal.
En Mazatlán, he atendido a familias enteras con esta condición. Lo importante es que hoy tenemos tratamientos para frenar el crecimiento de estos quistes si se detectan a tiempo. Si en tu familia hay antecedentes de problemas renales o si te encontraron quistes en un estudio, no vivas con la duda. Un diagnóstico preciso basado en la imagen y la función renal es la mejor medicina contra la ansiedad.