¿Suplementos de colágeno y biotina? Lo que tu vanidad no le dice a tu nefrólogo
Por Dr. Cristhian Muñoz
•
En un lugar donde el sol brilla todo el año como en nuestro Mazatlán, todos queremos vernos bien. Cuidar la piel, el cabello y las uñas se ha vuelto casi una religión, y ahí es donde entran los famosos suplementos: colágeno hidrolizado, biotina, gomitas con vitaminas y polvos mágicos que prometen la eterna juventud. Pero, como su nefrólogo de confianza, tengo que decirles algo que no viene en la etiqueta: tus riñones tienen que procesar cada gramo de eso que te tomas.
El mito del "entre más, mejor"
Mucha gente cree que los suplementos son como el agua de coco: naturales y sin riesgo. La realidad es que el cuerpo tiene un límite de absorción. Cuando tú saturas tu sistema con 10,000 mcg de biotina o dosis masivas de colágeno, tu intestino absorbe lo que puede y el resto va directo al torrente sanguíneo. ¿Y quién es el encargado de limpiar la sangre? Exacto, el riñón.
La carga de nitrógeno y el colágeno
El colágeno es una proteína. Aunque sea "hidrolizada", sigue siendo una estructura de aminoácidos. Si tú ya llevas una dieta rica en proteína (como nos gusta aquí en Sinaloa, con su buen corte de carne o mariscos), y encima le sumas dosis altas de colágeno, estás obligando al riñón a trabajar tiempo extra para eliminar los desechos de nitrógeno. Esto se traduce en una hiperfiltración, que es básicamente poner al riñón a correr un maratón todos los días sin descanso.
Cuidado con los cálculos (piedras)
Algunos suplementos de baja calidad o mal formulados pueden aumentar la excreción de calcio u oxalatos en la orina. En un clima caluroso como el nuestro, donde la orina tiende a concentrarse por el sudor, estos suplementos son el "pegamento" perfecto para que se formen piedras.
Mi recomendación profesional:
Antes de empezar el "kit de belleza" que viste en Instagram, hazte un examen simple de creatinina y platícalo conmigo. La verdadera belleza viene de un riñón que filtra bien y mantiene tu sangre limpia. No satures tus filtros por una promesa de marketing.
El mito del "entre más, mejor"
Mucha gente cree que los suplementos son como el agua de coco: naturales y sin riesgo. La realidad es que el cuerpo tiene un límite de absorción. Cuando tú saturas tu sistema con 10,000 mcg de biotina o dosis masivas de colágeno, tu intestino absorbe lo que puede y el resto va directo al torrente sanguíneo. ¿Y quién es el encargado de limpiar la sangre? Exacto, el riñón.
La carga de nitrógeno y el colágeno
El colágeno es una proteína. Aunque sea "hidrolizada", sigue siendo una estructura de aminoácidos. Si tú ya llevas una dieta rica en proteína (como nos gusta aquí en Sinaloa, con su buen corte de carne o mariscos), y encima le sumas dosis altas de colágeno, estás obligando al riñón a trabajar tiempo extra para eliminar los desechos de nitrógeno. Esto se traduce en una hiperfiltración, que es básicamente poner al riñón a correr un maratón todos los días sin descanso.
Cuidado con los cálculos (piedras)
Algunos suplementos de baja calidad o mal formulados pueden aumentar la excreción de calcio u oxalatos en la orina. En un clima caluroso como el nuestro, donde la orina tiende a concentrarse por el sudor, estos suplementos son el "pegamento" perfecto para que se formen piedras.
Mi recomendación profesional:
Antes de empezar el "kit de belleza" que viste en Instagram, hazte un examen simple de creatinina y platícalo conmigo. La verdadera belleza viene de un riñón que filtra bien y mantiene tu sangre limpia. No satures tus filtros por una promesa de marketing.